viernes, 29 de marzo de 2013

CONIL, PUNTO Y APARTE



Llevo más de media hora corriendo, y ya casi no siento el pinchazo en mi rodilla derecha, durante todo este tiempo, ese pequeño dolor me ha tenido apartado de toda la competición de pista cubierta, una gran lastima...

Han sido dos meses de locura extrema, mi mente todavía no ha ordenado todas las experiencias vividas, ha habido de todo; un intercambio, malas notas, discusiones con la familia, mala organización en todo los campos de mi vida cotidiana. Podría decir que han sido los peores meses de mi vida.

Y todo eso ha pasado muy rápido, no me ha dado tiempo a ordenar todas las sensaciones y nuevas experiencias que e tenido.

Mientras tanto sigo corriendo, pero mis pensamientos me han absorbido tanto que mi mente no dirige mis pasos, las piernas dirigen los pasos, de pronto oigo mi pie impactando con fuerza contra una raíz de un olivo que estaba allí. Todo mi cuerpo sale proyectado hacia delante, y aterrizo sobre mi querida rodilla derecha.

Me levanto a toda prisa, como si nada hubiera pasado, y mirando si alguien había visto la caída. Evidentemente, las familias de extranjeros que estaba adelantando habían presenciado todo ese espectáculo. Se acercan rápido a donde yo estaba tumbado, y me preguntan si me encuentro bien. Yo con mi modélico ingles le contesto I am okey, thanks! La chica que tendría más o menos mi edad me dice algo en un ingles perfecto y claro, pero con la conmoción del golpe solo entiendo la palabra “blood”. Miro mi rodilla, esta cubierta de sangre! –To the hospital! – comenta el que parece ser el padre de la chica.

Me empiezo a reír a carcajadas, los ingleses me miran atónitos, les intento explicar que me encuentro bien que no se preocupen, la chica que ha hablando anteriormente me ayuda a levantarme, y me sonríe, ¡no está mal la verdad!

Me despido del grupito de guiris empiezo a correr de vuelta a mi pueblo, mí querido pueblo: Conil de la Frontera, Cádiz.

Miro al frente, tengo el aire en contra y se hace duro correr así pero me anima ver Conil en el fondo del valle a unos 3km, es el típico pueblo que suele salir en las postales de la costa de Cádiz, casitas de no más de 3 pisos, todas ellas blancas, sus azoteas. Me recuerda a los pequeños pueblos de la isla de Mikonos, Grecia.

Conil De la Frontera


Tengo que aumentar mi ritmo puesto que estoy haciendo un Fartlek , que consiste en ir aumentando tu ritmo, pero no de golpe; empiezas con 10 mins suaves, luego durante 15 mins aumentas el ritmo, después bajas el ritmo durante 10 o 7 mins y acabas dándole zapatilla durante 10mins

La rodilla derecha me responde, algo que me sorprende, porque el golpe que me he dado antes ha sido muy fuerte. Durante el recorrido de vuelta intento no pensar más en la maldita rodilla.

Llevo 11 años viniendo de vacaciones a Conil, alguna vez he fallado pero siempre vuelvo, para mi es el paraíso. Mi abuela es de allí, si os parecerá raro, menuda mezcla tengo, euskaldun y andaluz. Mi abuela me comento en una ocasión que estoy emparentado con el futbolista Kiko Narváez, yo no me lo creo.

Ha terminado el tiempo del Fartlek  sigo corriendo por el paseo marítimo, hace tiempo que el olor del salitre me ha dejado, ahora huele a los tapas que están preparando los bares del pueblo, me relamo, como me entrarían ahora unas buenas tortitas de camarones.

Finalmente llego al parque de la Atalaya, mi lugar de descalentamiento, mientras estiro mi rodilla, me sobresalto al oír unas palabras detrás mío que van dirigidas a mí en un castellano muy raro Hola! Estas mejor? Era la chica extranjera de antes, que se estaba acercando a donde yo estaba estirando, a pocos metros suyos sus padres me saludaban se dirigían a tomar algo en el café de dicho parque.

He estado hablando con ella durante 20 minutos y me he defendido bastante bien con mi ingles, se llama Nicole, es de Nottingham, creo que es atleta, o eso le he entendido.

Good Felling!!!


PD: Mil Perdones por haber tardado tanto en escribir, no he tenido tiempo.


                               
Tximista.